jueves, 3 de septiembre de 2015

03. El nacimiento de una categoría

En el primer capítulo de la Contribución a la crítica de la economía política, de Karl Marx (“La mercancía”), asistimos al nacimiento de una categoría. Entiendo la categoría como perteneciente a un campo científico y, en consecuencia, su razón de ser sólo aparece en el conjunto del campo. Por supuesto que la palabra –como toda palabra, en cualquier lengua– tiene múltiples usos: basta pensar, por ejemplo, en la idea de categoría como “grado de jerarquía dentro de un orden”. Pero, en el campo científico, la definición de estos términos operadores busca ser precisa, de manera que los otros sentidos quedan excluidos, en tanto no pertenecen al campo. No es que queden eliminados de la existencia, sino que el campo se reserva usarlos en un sentido; podríamos decir que el campo es pobre en polisemias, al contrario del uso cotidiano donde, gracias a ella, puede aflorar, por ejemplo, el humor. A quien busque la riqueza de la polisemia, las posibilidades de la metáfora, los encantos del doble sentido… más le valdría optar por otra esfera de la praxis humana que no sea el campo científico. Por esa búsqueda –no decimos que exitosa del todo o que una vez conquistada nunca haya vuelta atrás–, a veces hay que construir ad hoc esos operadores, por ejemplo, haciendo uso de las raíces disponibles de la lengua (logo-tecnia, en Jesús Martín), introduciendo palabras de otras lenguas (habitus, en Pierre Bourdieu), creando neologismos (constatativo, en John Austin) o inventando una nomenclatura de tipo algebraico ($◊a, en Jacques Lacan).

Ahora bien, si en otros campos también hay operadores, con su manera específica de utilizarse, por convención tendríamos que darles otras denominaciones, como ‘nociones’, ‘conceptos’, etc. Por supuesto que allá les darán sus propios nombres, que no tienen por qué coincidir con los que acá les damos. El caso es que cada campo tiene sus operadores y que, sea cual sea el nombre que les demos, ellos tienen especificidades distintas. Así, la palabra ‘categoría’ sigue siendo polisémica, hagamos lo que hagamos, pero eso no le quita a los términos que se usan en la ciencia la aspiración a operar de manera rigurosa. Cuando se aspira a conocer algo, se hace necesaria la delimitación precisa –hasta donde se puede– de las herramientas conceptuales.

Entonces, si bien una categoría busca ser exacta en el campo, ella depende del conjunto de las categorías; no se puede definir sin usar términos del campo, los cuales, al ser definidos, es posible que usen el primero que buscábamos definir. Se trata, como puede apreciarse, de una tautología; tautología que obedece al rigor interno que busca la teoría. Con todo, la categoría puede cambiar de definición, en la medida en que cambie de relación con los otros elementos del campo; y, a ese paso, incluso podría desaparecer (véase el caso del éter en la física). Pero estos movimientos no se dan por razones externas al campo, sino por sus necesidades internas.

Lo dicho implica que la categoría no es una “unidad mínima” de significación del campo. Si pudiéramos hablar de unidad mínima, ésta sería la teoría en su conjunto, pues cualquier elemento que la componga se define por su relación con los otros elementos, de manera que la definición de la parte requiere del todo.

Tomo como objeto de reflexión el texto de Marx mencionado, con el fin de ponerlo en relación con la investigación sobre educación.

Marx empieza diciendo:

“A primera vista, la riqueza burguesa aparece como una descomunal acumulación de mercancías, y la mercancía individual como su existencia elemental”.

Ante estas palabras, se podría reaccionar con esa actitud tan actual de atribuir las expresiones, las referencias, la manera de decir… a cierta época, a ciertas características del autor, a la lengua que habla… Y todos esos asuntos existen, efectivamente. Sin embargo, si uno aplicara recurrentemente ese procedimiento, muy pronto se hallará intentando descifrar las tablillas de barro mesopotámicas. Esa manera tan amplia, tan considerada, incluso tan interdisciplinar, tiene como efecto la inmovilidad: termina uno no pudiendo hacer nada. Y si se contenta con un “mapa” –expresión usada bajo tal pretensión–  parcial, pues que conste que no se fue consecuente. De otro lado, la pretensión que anida en tales procedimientos tiene de fondo un axioma insostenible: que todo es relativo. Así, se conoce el contexto para poder conocer el texto, con lo que el texto termina sobrando.  ¿Qué podría aportar el texto más allá del contexto? Eso presupondría cambiar la axiomática que hace depender unas cosas de otras y, entonces, resulta plausible la idea de que los textos también producen el contexto, de manera que se hace necesario estudiar los textos para construir un contexto posible.

Empieza Marx diciendo “a primera vista”. Es decir, que existen diversas maneras de aprehender las cosas; al menos dos: a primera vista y “a segunda vista” (digamos, mientras tanto). La primera vista nos da apariencias (“a primera vista, la riqueza aparece […]”, dice Marx), o sea, no nos da la esencia. entonces, la segunda vista no se quedaría en las apariencias, sino que iría tras la esencia. Ahora bien, si la “primera vista” se llama primera, es porque ser lo primero que tenemos a mano. No se trata, en consecuencia, de opciones puestas ambas al alcance de la mano. Al alcance de la mano está la primera vista. En cambio, la segunda vista está al alcance de la ‘racionalización’, digamos así.

¿Y por qué están a diferente alcance? Al menos por dos razones: 1) porque el sistema que alberga la mercancía se reproduce a condición –entre otras cosas– de que los participantes se representen su relación con él a partir de lo sensible, que se la representen “a primera vista”. 2) Y por el hecho de que los sujetos tienden a satisfacerse también a primera vista, con lo sensible; el hecho de racionalizar –condición necesaria para la segunda vista– aparece cuando la manera de representarse la relación con el mundo deja de funcionar. Como “pensamos para no tener que pensar más” (paráfrasis de una idea de Jerome Bruner)... ir más allá de este “no tener que”, le da al pensamiento resultante otro estatuto. No es el de la necesidad ni el de la eficacia…. Aunque después puede tener incidencia en esa necesidad y en esa eficacia.

Marx nos dice, entonces, que la riqueza burguesa aparece como una acumulación de mercancías, y que la mercancía sería –para esa primera mirada–, la unidad mínima constitutiva del sistema económico. Podríamos decir que, con esa idea, uno puede funcionar en el capitalismo, como consumidor, como productor de mercancías; y, además, que el capitalismo funciona gracias a que sus usuarios se lo representan así.

Pero si uno quiere conocer el sistema económico, entonces se ve obligado a intentar deshacer esa ilusión que produce la primera vista, a mostrar que la mercancía no es el quantum de dicho sistema, y a entender el papel de tal ilusión. En otras palabras, la investigación –al menos ésta– comienza mostrando que el objeto de investigación NO es un objeto dado a la percepción, sino a la intelección –según veremos–, que en relación con su objeto no se trata de la primera vez que intenta ser comprendido, sino que éste ya ha sido previamente interpretado y que tales interpretaciones previas cumplen un papel social (no se trata, sencillamente, de opiniones con “derecho” a existir, sino de mecanismos de reproducción ideológica del modo de producción). Investigar es deshacer la evidencia, objetar interpretaciones previas, proponer nuevas interpretaciones y tocar ciertos intereses sociales… y eso se hace con categorías.

Si partimos de los objetos dados a la primera vista, si nos ocupamos de ellos, ¿no estaríamos reproduciendo el sistema que produce tales objetos, satisfaciéndonos a la manera más primitiva? Desde este punto de vista, pensemos, por ejemplo, en el valor que tienen las declaraciones de las personas sobre los fenómenos que nos interesa conocer…

Retomando a Aristóteles, Marx recuerda que un objeto se puede usar y que también se puede intercambiar. Ahora bien, la cara del uso es evidente y no requiere comprender el funcionamiento del sistema económico; más bien nos obnubila y, en consecuencia, no sentimos que sea necesario conocerlo. En cambio, resulta menos evidente la posibilidad de intercambiar los objetos: ¿en virtud de qué podemos hacerlo?

“El valor de uso sólo tiene valor para el uso, y se realiza sólo en el proceso de consumo. El mismo valor de uso puede utilizarse de diferente manera. Sin embargo, la suma de sus aplicaciones útiles posibles se halla comprendida en su existencia en cuanto objeto con determinadas propiedades”.

Como vemos, la dimensión valor de uso del objeto tiene que ver con el consumo. Es el lugar, recordemos, de la satisfacción (la que sea). Por eso no sólo parece evidente, sino que no se siente la necesidad de hacerse preguntas después de consumido el objeto, después de consumada la “necesidad” (digamos así, mientras tanto). El disfrute de la dimensión valor de uso no requiere –¿no permite?– pensar mucho en las condiciones de posibilidad de un intercambio (la otra dimensión del objeto): siempre y cuando el intercambio me dé objetos de satisfacción, no hay preguntas. Ahora bien, incluso a ese nivel, Marx propone la idea de “suma de aplicaciones”, que va un poco más allá del consumo puntual, que produce un conjunto que, de todas maneras, está comprendida por el hecho de tener el objeto determinadas propiedades.


Así mismo, podríamos hablar del valor de uso de objetos socio-mediáticos, tales como “evaluación”, “calidad”, “deserción”… se trata también de objetos de consumo. Quien los utiliza –por ejemplo en lo que se llama “investigación educativa”– va por la satisfacción atada al consumo. Una de las formas de tal satisfacción es, por ejemplo, sentirse parte de, reproducir el propio rol a partir del consumo de tales nociones. Allí no se requiere un intento de discriminación precisa en términos lógicos, pues se trata de la satisfacción. Las categorías, en cambio, prosperarían en un terreno donde esa satisfacción tiene que haber sido puesta entre paréntesis (es la idea de “a prueba de sujeto”, a “prueba de contexto”). Pero, en realidad, no hay falta de satisfacción o privación, sino que se constituye un nuevo régimen de satisfacción, atado a la intelección y, por lo tanto, aplazada en el tiempo. Se trata, en términos de Alain Badiou, de la satisfacción ligada a la contemplación de los objetos inteligibles.


27 comentarios:

  1. Saludo cordial
    En el proceso de aprendizaje en el presente seminario, el comprender cómo surgen las categorías en un proceso investigativo, se ha convertido en un ejercicio parecido al “mito de la caverna”, en el cual aquellas compresiones sobre como delimitar el objeto de estudio, han sido sombras proyectadas por distintas experiencias con las cuales me he acercado al oficio de investigar. Ahora bien, el comenzar con este ejercicio propuesto por el profesor Guillermo es como soltar las “cadenas” de formas otras de comprender lo que una categoría significa, y empezar a profundizar en esta perspectiva.

    Refiriéndome al texto de la presente entrega, Marx propone la comprensión de una categoría que surge en el campo de la economía, la mercancía, presentándola no como algo original, sino evidentemente como una forma de aprehensión de la realidad que ha tenido en cuenta su forma sensible (valor de uso), es por esto que observa “la teoría del valor” y a partir de esta, la mercancía como categoría encuentra un nuevo sentido. Es así que la polisemia en una categoría se encuentra ligada al trabajo científico realizado en el campo, que es muy específico. El ejercicio realizado por Marx aquí es comprender la teoría y plantear las características del valor, en tanto valor de uso y valor de cambio, es decir, a partir de la teoría se observa la realidad, se delimita el campo de estudio y se plantean, o reconfiguran si es el caso, las categorías; atreviéndome a decir, a riesgo de ser imprudente, que desde la teoría del valor es que surge la tesis fundamental de Marx expuesta en “El capital”.

    Volviendo sobre mi proceso de comprensión de las categorías, veo este momento como la “salida” de la primera parte de la “caverna”, en la cual mi compresión es aún borroso dadas las sombras ante las cuales me he encontrado durante mucho tiempo, por tal razón, y en concordancia con el profesor Guillermo considero que “Comprender, asumir y poner a funcionar una teoría es muy difícil. Requiere mucho tiempo y, en tanto se toma la decisión de hacerlo (no cuando se asume con resignación alguna obligación que pase por ahí), ya no se para de trabajar en esa dirección.”

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    1. Hola, Andrés
      Me gusta que traigas a cuento la alegoría de las cavernas de Platón: si la realidad pudiera verse de frente, no se necesitaría investigar. Pero como estamos de espaldas a ella, viendo sombras, nos hemos inventado diversas esferas de la praxis humana... entre ellas la ciencia, que NO intenta no buscar en las sombras proyectadas en la pared (las opiniones), SINO en los mecanismos mediante los cuales estamos atados de espaldas (entonces, no puedes decir “la teoría observa la realidad”).
      De acuerdo con lo que dices sobre la investigación que hace Marx. Sólo un detalle: no es que Marx proponga “la comprensión de una categoría” —como dices—, sino que más bien propone una categoría (valor de cambio) para comprender el funcionamiento del capitalismo, más allá de las creencias que todos tenemos sobre la mercancía. En ese sentido, en el capítulo que les recomendé leer asistimos al nacimiento de una categoría. Allí pueden ver qué es una categoría, para qué sirve, cómo se crea, qué papel cumple en relación con la opinión.

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  2. Buenas noches profesor y compañeros.

    Puedo decir que me identifico con la expresión del compañero Andrés, al manifestar que existen "sombras" dentro de la comprensión del papel que juegan de las categorías; mis espectativas son precisamente que el seminario permita analizar, comprender y asumir una posición crítica y reflexiva sobre el tema y en general de la investigación.

    El profesor Bustamante expone que " Investigar es deshacer la evidencia, objetar interpretaciones previas, proponer nuevas interpretaciones y tocar ciertos intereses sociales… y eso se hace con categorías"; partiendo de esta posición, me atrevo a mencionar que las categorías hacen parte del todo el proceso investigativo, es decir, desde que el investigador asume su papel, posición reflexiva, contexto social determinado, análisis, interpretación, teorización, resultados y conclusiones de lo investigado. Así mismo, permiten generar un proceso continuo de sentido y acorde a la realidad que se observa en la construcción del conocimiento de principio a fin.

    Espero no estar "patinando" al comprender el papel de las categorías en el proceso investigativo.

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    1. Caudia Marcela, cordial saludo
      Espero que para ti el seminario YA esté, desde el comienzo, orientado a «analizar, comprender y asumir una posición crítica y reflexiva sobre el tema y en general de la investigación», y no como una posibilidad que todavía no se realice.
      Efectivamente, como dices, «las categorías hacen parte de todo el proceso investigativo», pues son las herramientas con las que se hace. Incluso los instrumentos (una cámara de vacío, un telescopio, una entrevista) son teoría hecha cosa; no se trata llanamente de objetos, pues NO existen espontáneamente y sólo pueden ser construidos y utilizados si tenemos categorías.
      Ya llegaremos al asunto del sentido: si lees el programa (está en una de las pestañas de la barra horizontal, bajo el título), te darás cuenta que «generar un proceso continuo de sentido» —como dices— es otro de los estereotipos que no caben en la posición crítica y reflexiva que esperas construir sobre la investigación.

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  3. Buen día.
    Pensar el nacimiento de una categoría, podría suscitar, la frase de Hegel, al atardecer alza su vuelo el ave de minerva, hay que poner claro que no es tan fácil llegar a la construcción de la categoría. La referencia de Marx con Aristóteles es el ejemplo-espacio tiempo, relación del hombre de ciencia. Pero aparte de eso, la configuración de lo que pretendo “cosificar” de la teoría –categoría-, creo que no alcanza a ser cosa, sino esencia misma del algo, con el ánimo de equivocarme -no entiendo la propuesta en la totalidad-, creo que la “teoría que se hace cosa” no se reduce a un fin porque el fin, es lo que a “primera vista”, más bien es un resultado que propone lo edificante. Nótese la estructuración de la mercancía-mercancía que se convierte en capital. Es la categoría del valor de cambio edificando como el dinero pasa hacer capital, y no el dinero es capitalismo.

    Hasta ahí, podría entender que la categoría nace, para construir un sistema teórico de, explicación pero a la vez, permite que se siga dándole utilidad para el avance del sistema teórico en construcción. Entonces, primero la referencia del capítulo I, del libro la contribución a la crítica de la economía-política, es no ver solo la teorización que trata Marx, sino la manera de enunciar,-un paso a paso (digamos), para entender como aparece eso que ya en la primera entrada, es la delimitación y las reglas en un campo de producción.

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    1. David, cordial saludo
      Creo, como tú, que no es fácil construir una categoría, que ella edifica sistema teórico y permite que éste “avance”.
      Ahora bien, cuando digo “teoría que se hace cosa”, es simplemente para que no piensen que, porque se trata de un aparato (un telescopio, por ejemplo), entonces estaríamos ante un objeto, sin mediación de teoría. La idea es que un objeto como ése no se hace sin teoría, de donde resulta siendo una teoría hecha cosa.

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  4. Cordial saludo: Profesor Guillermo y compañeros.
    En esta oportunidad me gustaría comentar que referente a esta lectura: “el nacimiento de una categoría”, he logrado interpretar que de acuerdo al contexto se dan las diferentes lecturas, en el capítulo de Marx:” la economía” el campo científico es la economía, en el cual se destacan ciertos conceptos los cuales surgen en el campo, y es ahí, al interior de dicho campo científico que se interpretan, objetan, discuten, y construyen, dando lugar a una producción científica; en el caso de la categoría, el campo científico da las pautas, conceptos u operadores los cuales tienen unas especificidades, por ende quiero traer nuevamente a discusión la lectura anterior ¿dónde están las categorías? Debido a que se profundiza sobre las percepciones del sentido común, manifestando que la categoría no está mediada por la percepción, los sentidos, sino más bien la categoría esta mediada por la intelección como lo comentaba el Profesor Bustamante; por lo tanto el objeto de investigación está dado a la intelección.
    Referente al texto de Marx, El valor de uso, es el valor que un objeto tiene para satisfacer una necesidad, centrado en la investigación educativa en ocasiones dichas investigaciones están ajustadas para satisfacer las necesidades de una comunidad o institución, pero en otros casos se realizan este tipo de investigaciones porque existen problemáticas de moda: como el bullying, evaluación por competencias, etc., y en ciertas circunstancias la intelección se deja de lado en el campo pedagógico, para dar paso a la construcción de percepciones de sentido común, creencias, o construcciones de opiniones, sin un cimiento teórico y por ende sin categorías, entorpeciendo la investigación y la producción de conocimiento.

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    1. Alicia, cordial saludo
      De acuerdo con lo que dices: a) se trata de un ejemplo en un campo científico específico: la economía. b) En el seno de esa teoría, no en los fenómenos económicos, es donde surgen las categorías. c) Allí mismo “se interpretan, objetan, discuten, y construyen, dando lugar a una producción científica”
      Ahora bien, la teoría no “profundiza sobre las percepciones del sentido común”. Objeta tales percepciones y profundiza sobre sus propias elaboraciones. No se llega a una categoría “profundizando” en una creencia. Cuando uno profundiza en una creencia... ¡se hace más creyente!
      Es necesario diferenciar entre problemas que se sienten en la escuela (como el bullying) y la manera como vamos a entenderlos. El nombre mismo ya es efecto de discursos de los que muchas veces desconocemos sus maneras de proceder. Hablar de “problemáticas de moda”, no es para negar que hay problemas en la escuela, sino para diferenciar entre las maneras de tratarlos. ¿Acaso bullying es la categoría de alguna disciplina científica?

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  5. Es relevante identificar el papel de la comunidad científica, pues allí se establece la valoración de categorías en cuanto se asimila un bagaje teórico, el objeto de estudio, la lógica adaptada a la relación entre conceptos de la teoría y las preguntas que surgen en el campo en cuestión. Por tanto, para esta comunidad es imprescindible la monosemia de las categorías, debido a que tiene un criterio del saber que se adapta a la ciencia como un campo de producción intelectual e, incluso, hace juicios de valor respecto a las investigaciones. Entonces, cabe preguntar ¿Cuáles son los mecanismos del nacimiento de una categoría en esta comunidad?

    Ahora, con la interdisciplinariedad ha surgido la pregunta de si es necesario ampliar las categorías para varios campos del saber, en la medida en que se reconoce la cultura como principio regulador que reconoce la diversidad y la contextualización de preguntas problema de las investigaciones. Es el caso de las investigaciones que se dedican a analizar los manuales de convivencia, en sus estatutos se establece el respeto de la diversidad, que incluye la formación de ciudadanos, pero se hace especial énfasis en la disciplina como garante de que haya una armonía en la institución y que deben regir a los estudiantes. De allí que se analiza, ¿cuál es el contenido de tales investigaciones, que preocupan a gran parte de los docentes, cuyo problema está basado en un ‘querer hacer’ en la escuela, pero que no garantiza una educación integral? Por lo tanto, se relaciona con el valor de uso, identificado con el proceso de consumo en el magisterio, además ¿cuántos números de publicaciones están destinados a estas investigaciones? En esa medida, se daría paso a “la primera vista”. Como se menciona, de acuerdo con “lo relativo”, no debe partir de la contextualización de cada una de las circunstancias que emana el problema, sino de definir cómo las categorías responden a la teoría de manera que se evidencie una investigación crítica respecto al trasfondo de los hechos en cuestión, que posiblemente sería la “segunda vista” o el “alcance de la racionalización”.

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    1. Hola, Yuri Natalia
      De acuerdo contigo en que la “comunidad científica” es la que valora los enunciados que se producen en su seno. Y para eso, cuenta con categorías a las que intenta hacer monosémicas. Pero los enunciados que se pueden producir con ellas no siempre están ajustados a la gramática de la disciplina o se pueden hacer varios, que dicen cosas contrarias y, sin embargo, están ajustados a la disciplina (ejemplo: la electricidad, en el campo de la física, durante el siglo XIX). Por eso, la “comunidad científica” es más bien un conjunto impreciso de personas —distribuidas en el tiempo— que pugnan por el control simbólico en el campo.
      Preguntas cuáles son los mecanismos del nacimiento de una categoría... pues justamente la respuesta a eso es el capítulo que les sugerí leer de Marx, pues ahí asistes a la elaboración de una categoría. Y para que no se hagan la falsa imagen de que los científicos se reúnen y definen por consenso lo que será una categoría... Puedes ver, en el caso de Marx, que se trata de otra cosa.
      Si esto es disciplina, ¿cómo podría haber interdisciplina? Si la categoría se sostiene en una disciplina, en medio de una pugna, ¿cómo podría sostenerse en dos disciplinas? Sería como meter una bola de bolos en un partido de básquet y pretender que se ha hecho un “interjuego”...
      Según lo que dices, ¿en qué sentido la cultura regula la ciencia, pero también el arte y la religión...?
      No sé si cuando defines la disciplina como “garante de que haya una armonía en la institución”, estás pensando que es la misma palabra que cuando hablamos de “disciplina científica”. ¡Nada tienen que ver la una con la otra! Ese es un caso de polisemia, pues estamos tratando las palabras con la ligereza propia de los campos donde las palabras no discriminan con claridad. Pero no es así en un juego, en un contrato, en una operación matemática.
      Insisto en que “investigación” es ‘averiguación’ y, por lo tanto, la palabra sola no nos informa sobre el campo al que pertenece la actividad correspondiente. Como dices, hay quienes hacen investigaciones preocupados por el ‘querer hacer’ en la escuela; pero esos esfuerzos son políticos —y son legítimos—, pero no son aquellos que circunscribe una institución que se centra en el saber.

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  6. Cordial saludo a los compañeros y al profesor

    La entrega número tres; trata sobre el tema del nacimiento de una categoría, es interesante al abordar la economía política de Marx desde el concepto de mercancía y acumulación de estas, en el escrito nos muestra el profesor Guillermo Bustamante que no hay que tomar a la ligera la declaración sobre la acumulación de las mercancias, mucho menos dejarse guiar por la primera impresión ya que profundizando se llega a saber que Marx se refería más al valor de uso y por supuesto a el valor de cambio que generan la acumulación de la riqueza en capital que es la base del sistema económico capitalista, es decir que las categorías deben ser abordadas con profundidad para llegar a encontrar su sentido que favorecerá el diálogo de estas con los datos de la investigación.

    La categorías no son temas, son conceptos que están ligados a teorías que nos ayudan a abordar de una manera científica las investigaciones educativas y sociales, teniendo en cuenta la entrega anterior del tema ¿donde están las categorías? podemos ver que el medio por el que realmente se va creando el conocimiento es la intelección, no es únicamente por el contacto de los sentidos con la realidad o con el objeto de estudio; los prejuicios, los imaginarios, los conceptos, el mismo sentido común son creaciones culturales que resultan de la creación mental e intelectual.

    Complementando, las categorías son las herramientas que nos permiten adentrarnos en la investigación de una forma ordena y científica es decir que podamos desmenuzar la información empírica que encontremos de una manera racional y teórica que se acerque al análisis y la reflexión hasta el punto de contrastar y constatar leyes que ciertamente en el terreno de la historia, la sociología y la antropología son descubrimientos bastante valiosos, debido a que el objeto de estudio de estas es mucho más complejo que el de las ciencias puras o de la naturaleza


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    1. Hola, Andrés
      De acuerdo en que Marx nos muestra que no hay que tomar la idea de los consumidores como una comprensión de la mercancía. Y, a cambio de esas ideas —que no es sólo que sean imprecisas, sino principalmente que reproducen el capitalismo—, están las categorías de la economía.
      Tanto categorías, de un lado, como ‘prejuicios’, ‘imaginarios’, ‘sentido común’, de otro, son creaciones humanas; no es allí donde se diferencian. Cada esfera de la praxis humana tiene sus intereses y, en función de su realización, trata las creaciones del pensamiento mencionadas.
      ¿De dónde sacas que historia, sociología y antropología tienen un objeto de estudio más complejo que el de las ciencias de la naturaleza? Lo que llevamos dicho no permite hacer esa afirmación... ¿no será uno de esos prejuicios con los que tiene que luchar una disciplina como la epistemología?

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    2. Es dificil establecer niveles de complejidad entre los objetos de estudio de las diversas ciencias, y creo que ese no es el objeto de discusión, por lo que diría que los objetos de estudio son simplemente distintos. El compañero define categoría como concepto y mas adelante menciona que "los conceptos, el mismo sentido común son creaciones culturales que resultan de la creación mental e intelectual". Es decir que categoría es equiparable con sentido común?

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  7. Buenas días profesor Guillermo Bustamante y compañeros.

    Al seguir avanzando en el seminario, en el texto “El nacimiento de una categoría”: Nos muestra que la categoría está dada, en un campo específico que se estudia y su pertinencia nace de la teoría y la investigación que se realiza; por lo tanto la categoría es monosémica, para la parroquia, ya que en el campo científico es necesario la claridad y precisión, para evitar caer en el apreciaciones superfluas y perder la rigurosidad necesaria en el ámbito de la investigación.

    En virtud de lo anterior, comparando con un aparte del primer capito del libro -Contribución a la crítica de la economía política- de Marx que afirma “El valor de cambio de cada mercancía se expresa en el valor de uso de cualquier otra, sea en magnitudes enteras o en fracciones del mismo valor de uso”, así mismo el valor de cambio de una categoría, si se puede decir así, está dado por el valor de uso, o en este caso, la conveniencia de una categoría, se convalida por el rol que juega en el proceso investigativo y el impacto que ejerce en la comunidad.

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    1. Un saludo, Luis
      Interesante el uso que haces de ‘valor de cambio’ y ‘valor de uso’ de una categoría.
      Preciso: el valor de uso de una categoría está en la capacidad que tenga de llevar a cabo el propósito de entender algo (el “impacto que ejerce en la comunidad” NO tiene que ver con la investigación en un campo del saber). Y su valor de cambio está en la relación que sostiene con las otras categorías, ya no en función de la explicación de algo, sino en función de la consistencia de la teoría.

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  8. Compañeros y profesor buenas noches

    A partir del capítulo 1 de “contribuciones a la crítica de la economía política, de karl marx” y en relación con los anteriores textos o entregas, no solo vemos el nacimiento, y la identificación de una categoría, sino la importancia de esta cuando se quiere cumplir con un proceso investigativo, y así, llegar a un determinado lugar, pues miremos como marx nos hace ver el nacimiento y utilización de su categoría al generar una crítica social al capitalismo, abordada y sustentada desde “el valor del uso, desde el punto de vista de consumo”.
    Sin duda es difícil encontrarla ya que estas son esencialmente predeterminadas solo por el proceso, que si bien están establecidas desde el campo científico, a veces cambien su figura de categoría según el uso y enfoque con la que se va formando, es decir quien quiera realizar una investigación llámese, social, política, económica, educativa, etc; debe explorar y abordar una teoría, que a su vez esta le proporciona la categoría o categorías, pues recordemos que no podemos limitarnos solamente a nuestra ”percepción o sentido común” si no al soporte de lo que se investiga, pues seguramente no lo notemos, ya anteriormente nuestros planteamientos han sido estudiados y teorizados de alguna manera, ¿entonces que investigamos? recordemos lo que nuestro profesor Guillermo nos mencionaba “Investigar es deshacer la evidencia, objetar interpretaciones previas, proponer nuevas interpretaciones y tocar ciertos intereses sociales… y eso se hace con categorías”. Pues de esta manera podemos componer un conjunto de conceptos y temas apropiados en función de la categoría, en donde podamos limitar, direccionar y establecer una base sólida de nuestra investigación para llegar a tal fin.

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    1. Cordial saludo, Edwin
      De acuerdo contigo, pero hago una precisión: la fuerza de la categoría cuya construcción nos hace Marx, no depende de “una crítica social al capitalismo”. Son dos cosas distintas. Que la explicación de Marx sirva para fundamentar una crítica al capitalismo, es otra cosa. Cuántos no quisieron hacer esa crítica y no fueron capaces de construir la explicación que hace Marx. Incluso hoy hay quien cree que declarar una intención “crítica” garantiza que lo que diga es una buena explicación del asunto en juego
      Voy a reorganizar algo que dijiste: el estatuto de una elaboración en los terrenos social, político, económico, educativo, etc. depende de si abordamos o no una teoría y sus categorías. Cuando lo hacemos así, se trata de investigación en un campo de saber (algo que se supone enseña la escuela); cuando lo hacemos de otra manera, se puede tratar de política, de sentido común, de religión, etc. (asuntos que la escuela no enseña, supuestamente, pues están a fácil disposición en la vida social).

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  9. Buenas Noches, Maestro y Compañeros.

    La tercera entrega, me permite hacer puentes de relación con las 5 precauciones de método que propone Foucault para el abordaje de los objetos; principalmente cuando se debe partir de la interrogación de la "verdad" sobre el mismo que hace relación a esa "primera vista" que nos plantea la lectura.

    Es así como el uso de las categorías, van a permitir el interrogar ese objeto; desligandolo a los presupuestos iniciales, tales como estatus, ideologías, localizaciones únicas y juicios de valor. Ampliando la mirada y permitiendo que el resultado de la investigación, no sea la repetición de lo que es conocido o aceptado.

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    1. Hola, Sttefany
      No me gusta la idea de “precauciones”, o de “reglas del pensamiento”, o de “método científico”... pues es como si nosotros ya estuviéramos hechos y tomáramos esas precauciones, u obedeciéramos esas reglas, o siguiéramos ese método. Por eso dices “se debe partir de...”.
      NADA que ver. Acá estamos poniendo en entredicho al sujeto de la investigación. Es que tales “recomendaciones” se hacen pensando en sujetos del conocimiento que podemos no ser (al menos todavía). La teoría no está “afuera” para tomar decisiones racionales y razonables con ella. El obstáculo somos nosotros mismos. Nosotros, que por ejemplo creemos que un propósito de transformar la escuela es suficiente para hacer una investigación sobre el tema de la educación.
      Como dices, si se trató de una investigación, el resultado no es la repetición de lo que es conocido o aceptado. Pero agrego: si se trató de una investigación, el sujeto que terminó no es el mismo que comenzó.

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  10. Cordial Saludo,

    Con el texto de la tercera entrega: El nacimiento de una Categoría. Es entendible para mi, que la categoría es un producto perteneciente a un campo científico, cuyo campo es pobre en polisemia y restringe en su sentido.

    No es una categoría, una “primera vista” producto de lo sensible y la percepción, que en manos de otros “operadores”, puede tener sus especificidades de uso, o como dice Marx, en el capítulo 1. “La mercancía”. “El mismo valor de uso puede utilizarse de diferente manera”, a fin de satisfacer una necesidad.

    A “segunda vista” la búsqueda de la “esencia” en la categoría es permanente, a través de la racionalización de objetos inteligibles, que en la categoría son ineludibles; la “segunda vista” está pasada por la intelección y una comprensión inteligible.

    Me surge una inquietud. En el siguiente apartado del texto de ésta entrega: “Resulta plausible la idea de que los textos también producen el contexto, de manera que se hace necesario estudiar los textos para construir un contexto posible.”. ¿De qué manera se orientan las expresiones “también” y “posible” con relación al contexto?

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    1. Hola, Sandra
      De acuerdo en que “la categoría es un producto perteneciente a un campo científico, cuyo campo es pobre en polisemia y restringe en su sentido”. Entiendo, por lo que dices, que la polisemia de una expresión, sería como los múltiples usos de un objeto, con el fin de satisfacer necesidades. Pero que hablaríamos del valor de cambio de una categoría, en un campo del saber, cuando se define en relación con otras; caso en el que no sólo usamos en sentido utilitario, sino que hacemos consistir, en sentido lógico.
      Acerca de tu inquietud.
      a) Al decir que “los textos también producen el contexto”, me opongo a la idea de que el texto es producto solamente del contexto (si así fuera, bastaría con conocer el contexto, para no tener que leer los textos que están bajo su cobertura). Es decir hay OTROS asuntos en juego (de ahí lo de “también”).
      b) Al decir “contexto posible”, intento no hablar del contexto como algo dado, sino como algo que también ha de ser entendido (por eso, aquel del que hablamos sólo es “posible”). Si aludimos al contexto para explicar algo, ahora no sólo debemos la explicación de ese algo, sino también la explicación del contexto.

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  11. Buena tarde profesor Guillermo y profesores, me parece muy interesante la idea de cosumo en educacion, si tenemos en cuenta que efectivamente en la "tele educacion" ya existen los llamados "Objetos Virtuales" a la hora de enseñar a distancia, de cierta forma la educacion es otra fuente de consumo que utilizando el concepto de categorias que aun se encuentra en estado un poco borroso a la hora de hacer mi propia investigacion, la educacion tiene un valor de uso y un valor de cambio como toda mercancia...creo si me equivoco me corrigen tal como lo dice Marx; para la tematica de categorias me parece bastante relevante el punto focal de que las categorias que para serlo, tedran que estar relacionadas con un sistema, o contexto, aunque cabria preguntar...la categoria debe apoyarse solo en el contexto del que se menciona en este articulo o tambien es valido que se apoye en un sistema o en ambas??...

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  12. María Bernarda Tejeiro Mendoza.
    Buenas noches profesor Bustamante y Compañeros.
    Las lecturas propuestas en cada entrega que hace el profesor Bustamante me han permitido aclarar dudas acerca de la importancia de las categorías dentro de la investigación.
    Establece que dichas categorías surgen de los conceptos mas relevantes de la investigación, las cuales delimitan el campo a investigar, al ser palabras claves desprendidas del objeto de estudio.
    Además es tal la importancia de las categorías que sobre ellas se construyen teorías las cuales se originan en la búsqueda del conocimiento, de su precisión monosémica se deriva el proceso de organización sistemática.
    Leyendo el pensamiento de Carlos Marx, acerca de la búsqueda del conocimiento, permite establecer que no solo se transforma la realidad sino que también quien la busca.

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  13. Buen día para todos.

    El uso de la palabra es el común denominador de casi todos los sujetos, sin embargo eso no supone la creación de una categoría. Como ya se explicaba anteriormente, las categorías no nacen de manera espontánea sino que son creadas, por eso el título se refiere al “nacimiento de”, porque no es algo que el universo arroje de manera natural, por el contrario se trata de una invención humana, que de entrada advierte ser ardua y dificultosa.

    Haciendo alusión a la categoría “tipo ideal” desarrollada por Max Weber, quisiera contraponer la idea de que una categoría no podrá ser imprescindible sino sólo hasta el momento en el que (en términos de Weber) su juicio de valor tenga una alta conexión de sentido con los otros juicos de valor emitidos.

    Pues en ese sentido, el valor de uso que el investigador de la educación le da a ciertas categorías sólo es posible debido a que previamente ha habido “acuerdos” legitimados por la conexión de sentido entre los juicios de valor de los investigadores que ya han discutido determinado concepto.

    No obstante, no quiere decir que el valor de uso que el investigador de la educación da a determinadas categorías sea pernicioso; puede ser visto desde dos puntos de vista, uno de acomodación y facilidad investigativa y otro de profundización o mejor aún contestación a los “tipos ideales” planteados previamente.

    En ese sentido, quiero dejar en claro que no por el hecho de que una categoría haya sido desarrollada y aceptada ya por muchos, quiera decir que estén bien o mal, o en su defecto suponga una verdad absoluta. Aunque quizá los “tipos ideales” de Weber si se refieran a una última instancia de una categoría, irrefutable por ya haber sido aceptada y existir una alta conexión de sentido entre los juicios de valor previamente emitidos; debemos intentar partir del hecho de que dichos juicios de valor nunca tendrán límite, entendiendo la investigación como un factor constante de la humanidad.

    En ese sentido, la permanente evolución de los hechos sociales y de su investigación, hace que la emisión de juicios de valor sean a su vez permanentes, lo cual quiere decir que – si somos optimistas- no siempre la redundancia o deambulación alrededor de las mismas categorías se deba al valor de uso que las pautas de la sociedad puedan transmitir al investigador, haciéndole sentir que satisface su labor académica. Sino por el contrario se trate de la responsable tarea de cuestionar el establecimiento de una categoría. No estaría mal suponer que todos somos sociólogos que no sólo interpretamos los hechos sociales, sino que creamos juicios de valor a partir de ellos y sin esperar una conexión común debatimos las categorías dando lugar a la polisemia.

    Muchas gracias.

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  14. BUENAS NOCHES PROFESOR Y COMPAÑEROS

    Esas evidencias aparentemente engañosas de la primera mirada son en principio lo que el saber científico busca superar; sin embargo, pensemos en que el saber científico no es el único saber. Por ejemplo el saber narrativo, obliga de alguna manera, al saber científico a configurarse también como un espacio de legitimación, en el que el nacimiento de una categoría se haga dentro de la probabilidad de equilibrio con otros saberes; es decir, si una categoría se da dentro de una necesidad investigativa, científica y racional, en un contexto determinado, y es, en este espacio, donde se habilita su existencia, transformación o desaparición, qué sucede cuando vemos que el saber científico hoy , se hace insuficiente a la hora de hacerse exterior, de legitimarse por fuera de su campo de trabajo, que sucede con el saber cuándo se enfrenta al sentido común, porque uno de los problemas graves del saber científico es precisamente el no ampliarse a una diversidad de usuarios. Lo que implicaría o implica en muchos casos no superar el sentido común o la primera mirada; asunto cotidiano en la educación.

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    1. Si lo que se busca es comprender un fenómeno de interés de la ciencia, lo mejor seria pararse dentro del campo científico, entonces, para que interesarme en otros saberes que no sean el cientifico?. ¿Porque hay que entender los problemas desde distintos saberes?, ¿pararse en distintos campos? Si yo pretendo entender el fenómeno de polarización de la luz, no debería ser el saber científico el que me ayude a comprenderlo mejor?, ¿que otros saberes me ayudarían? Ahora, una cosa es la ciencia y otra cosa es su divulgación, una cosa es la ciencia y otra es su Uso. ¿Las personas que hacen ciencia y lo que llamas Usuarios, están en el mismo campo?

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  15. El nacimiento de una categoría, podría equivocadamente interpretarse como el proceso por el cual un tema salido de la percepción o de la opinión se vuelve categoría. Lo que demuestra el ejemplo es que la categoría nace en el momento en que el investigador se logra desprender de sus sentidos y adentrarse en el campo científico. Por eso el autor para establecer la categoría, primero se desprende de lo que "a primera vista parece", Marx no construye su idea a partir de opiniones o percepciones, al contrario, inicialmente las descarta y se para dentro del campo de la economía para dar significados precisos.

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